Este tipo de coincidencias no creo que se hayan repetido en la historia. Pero sucedió. Primero fue McLaren quien junto a 21 McLaren F1 en su sede en Woking, luego la empresa Prodrive juntó a 100 de sus Impreza P1 y por último, Porsche convocó a 15 de sus Carrera GT.
McLaren Automotive, la división de autos de calle de la marca, presentó hace poco su última creación, el MP4-12C. Entonces, qué mejor que intentar vender este nuevo producto a aquellos que han adquirido el anterior: el McLaren F1. Lo interesante es que sólo se construyeron 106 de estas bestias y se sabe que quedan en pie unas 64, cada una valuada en más de dos millones de dólares debido a esta exclusividad.
El McLaren F1 tiene un V12 de 6,1 litros y desarrolla una velocidad máxima de 391 km/h. Cuando salió al mercado en 1994 marcó toda una revolución gracias a su chasis monocasco de fibra de carbono.
Por su parte, también en Inglaterra, Prodrive hizo lo suyo. Esta empresa fue la encargada de preparar los Impreza que se hicieron famosos en el mundial de rally de la mano de Colin McRae. Luego, crearon la edición limitada P1, apta para la venta. Se fabricaron sólo 1.000 unidades, que cuentan con un kit aerodinámico único y una potencia de 280 HP. Todos son azules con llantas doradas.
Por último, en Alemania, Porsche reunió a 15 Carrera GT, quizás no su auto más conocido, pero sí uno de los más exclusivos. Se dejó de producir en 2006 y existen poco más de mil unidades. Tiene un V10 de 5,7 litros y una máxima de 330 km/h. La idea de la casa de Stuttgart fue brindar una clase de manejo para estos 15 afortunados.



En Gran Bretaña, más de mil propietarios de Subaru Impreza realizaron una caravana de 30 millas para homenajear al piloto de rally Colin McRae, quien falleció un año atrás. Todo un récord para demostrar el amor por un ídolo.
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