La primera tanda de fabricación contempla una serie de 20 unidades de este deportivo neocelandés, que desarrolla más de 320 km/h y cuyo nombre se debe a la leyenda neocelandesa de la F1, Denny Hulme.
Es un roadster de alto desempeño, con motor central, que puede ser usado tanto en la pista como fuera de ella, a pesar de su diseño inspirado en los monoplazas de Fórmula 1. Las características de este auto son su diseño radical, su excelente calidad de fabricación y facilidad de manejo.
Para ordenar uno, hay que depositar 10 mil libras, que según Jock Freemantle, directivo de Hulme Motorsport, serán devueltos si el pedido no se transforma en una compra. Es que el auto se verá por primera vez en el festival de la velocidad de Goodwood, en Inglaterra, pero de 2011. Allí quienes hayan señado el vehículo, podrán verlo y manejarlo por primera vez, y luego decidir si continúan la operación.
El auto monta un impulsor Chevrolet LS7 (el mismo que usa el Corvette) de 600 caballos de potencia y 600 Nm de torque. Tiene transmisión de seis velocidades y el peso es menor a los 1.000 kilos. El resultado es: 3,5 segundos para ir de 0 a 100 km/h y más de 320 km/h de máxima.
Ya sabés, si te sobran 10 mil libras y podés viajar a Inglaterra en 2011, quizás puedas reservar uno, ir a probarlo a Goodwood y luego dar de baja la operación. Aunque creo que cualquiera que se suba a ese bólido, al bajar lo único que querrá es subir otra vez.

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