La crisis golpeó profundo en los bolsillos norteamericanos, que cómo décadas pasadas, vuelven a preferir vehiculos pequeños. GMC ideó un prototipo urbano pero con interior flexible, pensado para múltiples usos.

El Granite Concept fue presentado en el Salón de Detroit por GMC, una de las pocas empresas sobrevivientes del grupo General Motors. A diferencia de la historia de esta división, el prototipo es un vehículo urbano, de medidas acotadas, pensado para aquellos que buscan múltiples soluciones para un mismo automóvil.
Para ello, tiene un interior flexible, con butacas que se desmontan para facilitar la carga de objetos de todo tipo y largos en particular. Además, las puertas traseras se abren en sentido contrario a las delanteras y como no existen pilares ni marcos, el acceso y descenso es muy fácil.
El interior fue diseñado bajo la insipiración de los instrumentos mecánicos y herramientas de precisión de los aviones. Se destaca una consola central entre las butacas delanteras y traseras que, mediante varios puertos, permite la conexión de diversos dispositivos como teléfonos celulares y reproductores.
Además, el motor de 1,4 litros turbo de 16 válvulas corresponde a una nueva familia de impulsores de GM, más respetuosos del medioambiente y de alta eficacia.
“El Granite se concibió como un nuevo tipo de vehículo de GMC. Lo llamamos ‘vehículo utilitario urbano’ y nuestro objetivo fue redefinir lo que el nombre de GMC puede significar para una nueva generación de clientes que buscan un diseño audaz y, al mismo tiempo, funcionalidad”, explicó Lisa Hutchinson, directora de marketing de productos de GMC. Por cierto, fue bautizado “granite” por el color gris granito de su carrocería.

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